LUM conmemoró los 20 años de la partida de Hubert Lanssiers con ceremonia y testimonios

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  • Autoridades, instituciones y público se reunieron para recordar el legado del sacerdote belga y su compromiso con la dignidad y los derechos humanos en el Perú.
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El Ministerio de Cultura, a través del Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM), conmemoró los 20 años de la partida de Hubert Lanssiers con la ceremonia “Hubert Lanssiers: 20 años en la memoria”, un encuentro profundamente simbólico que convocó a autoridades, representantes institucionales y ciudadanía en el auditorio que hoy lleva su nombre.

Más que un homenaje, la jornada se convirtió en un espacio de reflexión colectiva sobre el valor de la empatía, la justicia y la dignidad humana en el Perú contemporáneo.

La jornada inició con una liturgia de la palabra, a cargo del padre Rafael Sánchez-Concha, SS.CC., quien compartió recuerdos de su trabajo cercano con Hubert Lanssiers. Durante su intervención, destacó su carácter y compromiso: “Era un hombre que demostraba cariño con los más débiles, pero era fuerte con quienes lo acompañaban. No permitía ningún error, no por ser perfeccionista, sino porque decía que cada vez que nos equivocamos alguien sufre”.

Como parte del acto conmemorativo, también se proyectaron videos con los testimonios de personas que fueron acompañadas por Lanssiers, permitiendo visibilizar el impacto de su labor en la vida de quienes atravesaron situaciones de injusticia durante el periodo de violencia 1980-2000 en el Perú.

Un legado que trasciende lo religioso

Durante la ceremonia, el director del LUM, Oscar Murillo Serna, destacó la dimensión del legado de Lanssiers: “Es una personalidad que trasciende la concepción católica o religiosa. El principio ético de responsabilidad por el otro llevó al padre Hubert a comprometerse con el dolido, con el diferente, con quien quizá nunca habríamos pensado acercarnos”.

En esa misma línea, Carlos Álvarez Osorio, director de la Asociación Dignidad Humana y Solidaridad, resaltó la apuesta de Lanssiers por la reconciliación: “Nos interpelaba a preguntarnos: ¿cuándo vamos a dejar de agredirnos y empezar a construir juntos una paz medianamente civilizada?”.

El homenaje contó también con la participación de Sebastiaan Druyts, primer secretario de la Embajada de Bélgica para Perú, Bolivia y Ecuador, quien resaltó el significado de Lanssiers para su país de origen: “Belga de nacimiento y peruano por elección, fue un hombre cuya fe se expresó en acciones concretas: escuchar, acompañar e interceder”.

El representante diplomático destacó además que el hecho de que el auditorio principal del LUM lleve su nombre refleja la profundidad de su legado: “Para Bélgica, Lanssiers encarna la defensa de la dignidad y los derechos humanos, el compromiso con la justicia y el Estado de derecho, así como la importancia del arte como herramienta frente a la deshumanización”.

Memoria y dignidad veinte años después

A veinte años de su fallecimiento, el LUM reafirma la vigencia del legado de Hubert Lanssiers, cuya labor en los establecimientos penitenciarios del Perú marcó profundamente la defensa de los derechos humanos durante el periodo de violencia 1980-2000.

De esta manera, el LUM continúa promoviendo espacios de memoria y reflexión que contribuyen al reconocimiento de quienes trabajaron por la dignidad humana y la construcción de una sociedad más justa.

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